Autosanación

Es un camino original de autosanación en tanto que la Educación del Ser Creador ve la enfermedad como una creación personal que puede ser resignificada a favor del restablecimiento de la salud.

Sanar es restablecer el orden natural momentáneamente perdido en el plano mental, emocional y físico a partir de la conexión con el Maestro que yace en el interior de toda persona. Sanar la mente racional – principio masculino – significa ayudarla a salir de la modalidad culpadora, exigidora, menospreciadora, descalificadora, enjuiciadora, criticadora, soberbia, orgullosa e ignorante, y guiarla hacia el despertar de sus facultades naturales originales y cumplir la función que desde el origen se le ha otorgado.

Sanar la mente receptiva – principio femenino – significa ayudarla a salir de la modalidad apática, victimizada, sumisa, complacencia, del falso amor, voluntarista, y acompañarla a conectar y expresar su sabiduría universal cuidadora de la Vida esencial y creativa.

Sanar la mente del niño herido es acompañarlo y guiarlo en el camino de sanar el deseo de ser especial, único, egocéntrico, disolver los mecanismos de defensa para llegar al núcleo de su pureza dónde radica la Verdad del Ser Humano – Divino.

En el proceso de autosanación, la activación y expresión singular del potencial creativo latente de cada una de estas mentes cumple un papel central. Para acompañar y guiar el camino de autosanación, la Educación del Ser Creador cuenta con una visión, una metodología y una sustancia energética que hacen posible el despertar del mismo. 

A medida que la persona avanza en el camino, logrará:

  • Reconocer y transformar la modalidad de vínculo interno entre la mente activa y la receptiva. 
  • Activar el proceso de despliegue, expresión y autoconocimiento del estado de cada una de  tres mentes.
  • Despertar y conocer el potencial creativo presente en cada una de ellas.
  • Desplegar la capacidad de autodidactía y desplegar el potencial interno creativo.
  • Tomar decisiones a partir de la escucha interna, la expresión genuina y reduciendo la dependencia de aprobación del mundo externo.
  • Iniciar el proceso de  Iluminación y purificación del ser inferior.

¿Quiénes pueden participar?

Niños, jóvenes y adultos, todos pueden hacer el proceso, en cada caso la metodología es diferente pero el fin el mismo, promover un espacio para que lo verdadero se exprese.