Manifestar el cielo en la Tierra

La Humanidad que somos vive un momento único. El pasaje de la Era de Piscis a la Era de Acuario, con todo lo que eso trae aparejado, cada vez se hace más visible en el mundo concreto.

Viejas creencias, patrones, pensamientos, estructuras, sistemas internos y externos, se están derrumbando; y abren el espacio a una transformación muy profunda que comienza por lo individual pero que repercutirá en lo colectivo.

Las preguntas que hoy resuenan en la profundidad es: ¿Seremos capaces de asumir la responsabilidad de todo lo que nos ocurre? ¿ Podremos comprender que todo lo que vivimos y experimentamos es reflejo de lo que ocurre en nuestro interior? ¿Seremos capaces de asumir que somos creadores (puros o distorsionados) de todo lo que existe en la Tierra?

Estamos frente a una oportunidad de elevación y evolución de la consciencia nunca antes vivida, pero es verdad que depende de cada uno aprovecharla o dejarla pasar.

En lo personal, este pasaje me está dando un entendimiento, conocimiento y amor con el que no había podido conectar en la Era anterior. Ninguna parte de mi queda excluída en este proceso. Integrar lo más enterrado o escondido, traer a la luz y desnudar los personajes que camuflaban esa verdad, me ha traído la paz que busqué toda mi vida.

Ver, cara a cara, los personajes, los pensamientos, las creencias más enterradas y escondidas. Sentir las emociones nacidas de falsas percepciones e ignorancia, iluminar creaciones distorsionadas, ver el efecto que los comportamientos inconscientes generaron en los que más amo, asumir la responsabilidad de rectificar la distorsión que yo misma he creado para devolverla a la luz de la consciencia es, para mi, el inicio del recupero de la Libertad.

Este proceso «atenta» con muchas de las creencias, formas, técnicas, conocimiento y enseñanzas de la «espiritualidad» de la era anterior. Una era en la que fue posible escapar y aliviarse en el proceso de elevación. Esta respuesta nacida del miedo a la Verdad, nos impedía asumir todo el trabajo que cada uno está invitado a realizar en el ser de carne y hueso que es. ¿Es agradable, mistico, placentero este proceso?, la verdad que no. Pero es verdadero, adulto, comprometido, responsable y lleno del Amor Incondicional, comprensión y entendimiento humano-divino.

A medida que lo atravieso, sorteando la resistencia que también está presente, más cerca me encuentro de experimentar la frase tan escuchada de «Ser Cielo en la Tierra».

La primera Tierra que nos toca purificar somos nosotros mismos, la mente racional, el cuerpo emocional y las memorias de sufrimiento que están vivas en el cuerpo físico.

La espiritualidad de la era de Acuario nos invita a esto, bajar el Ser divino que somos y convertir al hombre en el Ser Humano auténtico que habíamos olvidado.

Carina Tacconi

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